Desde 1932
Una oficina de barrio
que sigue abriendo todos los días
R. H. Enricci Propiedades nació en 1932 en Monserrat y nunca se mudó de zona. Cambió la ciudad, cambiaron los contratos y cambió la forma de publicar, pero el modo de trabajar es el mismo: conocer la propiedad, conocer al cliente y dar la cara.
Solís 700, Constitución
El oficio, antes que el negocio
Empezamos alquilando piezas y departamentos en las casonas de Monserrat, cuando el sur de la ciudad todavía se estaba llenando de gente que llegaba a trabajar al centro. Con los años sumamos la compraventa, la administración de alquileres y, más tarde, el acompañamiento de las operaciones junto a estudio jurídico y escribanía de confianza.
Hoy atiende Horacio Enricci, corredor inmobiliario matriculado, en la misma oficina de Solís 642. Es él quien tasa, quien muestra la propiedad y quien está sentado a la mesa el día de la firma. En una operación donde se juega el ahorro de toda una vida, eso no es un detalle.
Cómo trabajamos
Tomamos pocas operaciones a la vez, porque cada una lleva tiempo real: revisar los papeles, entender la situación familiar, ordenar la sucesión si hace falta, poner el precio correcto y sostenerlo. Preferimos decir que no antes que aceptar una propiedad con un valor que sabemos que no se va a concretar.
Conocemos la zona cuadra por cuadra: qué edificios tienen expensas altas, cuáles tienen problemas de humedad conocidos, dónde conviene comprar para alquilar y dónde el metro cuadrado todavía está por debajo del promedio. Esa información no está en ningún portal.
Nuestros valores
Tres cosas que no negociamos
Decir la verdad del precio
Aunque sea incómoda y aunque signifique perder la autorización de venta.
Revisar los papeles primero
Nunca publicamos una propiedad cuya documentación no conocemos.
Estar cuando aparece el problema
El teléfono se atiende igual el mes que todo sale bien y el mes que no.